Ganadora como Mejor Obra Infantil en el concurso de la Sociedad General de Autores de la Argentina, se presenta en el marco del ciclo “A desaburrir el invierno”. Es una producción del Teatro Auditorium a través del Ministerio de Gestión Cultural de la Provincia de Buenos Aires con elenco totalmente marplatense.

Este martes sube a escena en la Sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium la obra infantil “Intergaláctico”. Será a las 15 horas en el marco del ciclo “A desaburrir el invierno”

“Intergaláctico”, musical premiado por Argentores como Mejor Obra Infantil, es una producción integral del Teatro Auditorium a través del Ministerio de Gestión Cultural de la Provincia de Buenos Aires.

Las funciones se realizarán desde el 17 al 29 de julio, de martes a domingos a las 15 Hs. en la Sala Piazzolla del Complejo Auditorium. “Intergaláctico” cuenta con el apoyo de la ONG Hazmereir.

Las entradas -a un valor de 80 pesos- pueden adquirirse en la Boletería del teatro, en Los Gallegos Shopping y en www.plateanet.com

Intergaláctico es una humilde opereta que abarca diversos géneros musicales (folclore nacional, rock, música clásica) donde los animales cantan en busca del secreto de la música, alejados del hombre y su influencia.

De Miguel Kot, “Intergaláctico” cuenta con un elenco netamente marplatense, con dirección de Alan Darling, asistencia de Soledad Gargiulo y actuaciones de reconocidos artistas de la ciudad: Mariano Salinas, Felipe Plaf, Mona de Marco, Maxi Mena, Andrés Arauxet y Lola Plaf. La música original es del grupo de teatro, los muñecos, de Sol Lavítola y Lucas Manso.

Mientras se promueve la guerra y desaparecen escuelas, los animales cantan. Intergaláctico es la historia de diferentes animales amantes del cantar. Lejos del ser humano -que sigue poniendo su carga sobre el burro- otras especies cantan. Sin los gritos violentos de goles, compartiendo la tierra en paz, decididos a convivir entre sí y alejarse del hombre.

En ese mundo Intergaláctico se hace posible la comunión de todas las músicas de todas las especies, demostrando que todo en esta tierra -absolutamente todo- tiene música y todas las músicas deben transcurrir sin la necesidad de interrumpirse.