Purple Nights: memorable noche en Teatriz

 

Purple Nights, tributo a Deep Purple, se presentó ayer sobre el escenario del Teatriz para homenajear el 45º aniversario de Machine Head, disco bisagra del rock pesado editado en 1972.

Es innegable que algunas bandas cambiaron el panorama musical para siempre, y sentaron escuela para  agrupaciones posteriores.  Con más de 40 años de carrera a sus espaldas y 20 discos de estudio a la fecha, Deep Purple se erige como uno de los conjuntos más legendarios que nos brindó Inglaterra, y siempre nos bienvenidos los sentidos homenajes a estos monstruos del rock, cómo el que nos brindó ayer de forma magistral Purple Nights.

Con motivo de festejar los 45 años desde la salida del disco emblema de la banda a la que tributan,  en Teatriz, ubicado en Diagonal Pueyrredón al 3338, para asistir a la ejecución de esta placa de forma íntegra.

Minutos después de las  22:30, se corrió el telón y dieron comienzo a la velada con Highway Star. Con una puesta en escena brillante, que incluía un Órgano Hammond de época, y un juego de luces acorde, los temas del sexto registro discográfico de los británicos se sucedieron sin tregua, hasta que tocaron When a blind men cries, momento en el que se retiraron todos los miembros de la banda excepto el cantante y el guitarrista. Después de una breve introducción, en la que explicaron que esta canción, originalmente planeada para ser un simple y llano b-side,  lentamente fué ganándose un espacio entre los seguidores de la banda hasta ser incluida consecuentemente en todas las reediciones que se hicieron del disco, procedieron a hacerla de manera totalmente unpuggled, sin micrófonos ni amplificadores de por medio, aprovechando la acústica del lugar y el silencio total que se hizo necesario para poder escuchar con claridad, creando un momento de real comunión entre ellos y el público.

Después de esta agradable sorpresa, el tecladista salió a hacer lo que mejor sabe; emulando a un Jon Lord en sus mejores años, se despachó con un solo de teclado que abarcó multitud de composiciones clásicas, e incluso un snippet de la canción de apertura de Los Simpsons.

Los clásicos de la banda se fueron sucediendo uno detrás de otro en el repertorio , que incluyó  un solo de guitarra ejecutado a la mejor manera de Ritchie Blackmore, que incorporó para el deleite de los presentes fragmentos de composiciones conocidísimas cómo Eruption de Van Halen, Enter Sandman de Metallica y Eye of the tiger de Survivor.

Aunque la lista de temas hizo énfasis en la primera etapa de la banda, con  Ian Gillan a cargo de las voces del grupo, también hubo espacio para canciones conocidas de sobra por aquellos que indagaron un poco en la discografía de la banda, cómo Mistread  -cantada originalmente por David Coverdale-  o Perfect Strangers, cuya placa homónima marcó el regreso de la formación clásica de la agrupación a mediados de los años 80.

Cómo punto a destacar,  las versiones ejecutadas a lo largo de la noche no sólo se ceñían al material original, sino que hacían gala de multitud de arreglos que remitían a las presentadas en discos en vivo cómo Made in Japan, detalle que sin dudas fue recibido con muchísimo entusiasmo por los seguidores más acérrimos de Purple.
Después de casi dos horas de show Black Night parecía la canción ideal para cerrar el concierto, pero los presenten sabíamos que aún había espacio para más. Otra emotiva versión acústica, esta vez de Soldier of fortune, sirvió de antesala para el verdadero final con Burn, que la gente recibió con enorme efusividad, y esperando que se cumpla la promesa de la banda de volver a tocar dentro de un par de meses.

LISTA DE TEMAS:
1 – Highway Star.
2 – Maybe I’m a Leo.
3 – Pictures of home.
4 – Never before.
5 – Smoke on the water.
6 – Lazy.
7 – Space truckin’.
8 – When a blind men cries (acústica).
– Solo de teclado –
8 – Speed King.
9 – Bloodsucker.
10 – Child in time.
11 – Woman from Tokyo.
12 – Perfect Strangers.
– Solo de guitarra –
13 – Mistread.
14 – Black Night.
16 – Soldier of fortune (acústica)
17 – Burn.

 

Crónica: Maximiliano Collova

Fotos: Hugo Grassi

Deja un comentario